Los tiempos cambian, y con ellos cambian muchas cosas. Nuevos inventos, nuevos descubrimientos, nuevos métodos..., en todo, para todo. El mundo de la Academia debe cambiar con los tiempos; es una cuestión de evolución y adaptación (ya lo dijo Darwin). Aunque internet y sus posibilidades nos parecen algo tan reciente, hoy es una realidad indiscutible que afecta a todos los ámbitos de nuestra vida: a nivel personal y a nivel global todo está en la Red. Por lo tanto, la investigación y la divulgación no pueden dar la espalda a esta realidad cada vez más presente, sino que han de valerse de ella para ser más eficaces en su propósitos. Aquí es donde entra eso que denominamos Investigación 2.0 y hablaremos de "Redes" enfocadas a nuestros Entornos Personales de Aprendizaje (PLE) de Investigadores. Así que ahí viene la cuestión o la pregunta:
Redes sí, pero ¿Qué redes?
En este contexto las redes sociales tradicionales (como X/Twitter o LinkedIn) sirven para la difusión general, pero el verdadero motor de la ciencia abierta está en las redes sociales científicas especializadas como ResearchGate y Academia.Edu, enfocadas en compartir publicaciones, conseguir citas y conectar de forma directa con autores del todo el mundo.
Dentro de mi ámbito, centrado en cuestiones como la identidad, el patrimonio cultural, el territorio o las infraestructuras de comunicación de la época, estas redes me facilitan acceso directo a la "literatura gris" que no suele estar disponible en los canales de distribución comercial, además también se puede solicitar el texto completo directamente al autor de la investigación. Por otra parte, estas redes también abren la puerta a colaboraciones futuras.
¿Qué opinión me merecen estas redes sociales tan específicas?
— Creo que son un arma (herramienta) de doble filo. Por una parte, democratizan el acceso a la ciencia, rompen los muros de pago de las grandes editoriales y facilitan la visibilidad del trabajo de los investigadores. Por otra parte facilitan caer en la trampa del "publicar por publicar", sea por "vanidad académica, por la búsqueda del impacto rápido o por el aumento artificial de lecturas. Creo que el verdadero valor de estas redes no está en el "postureo digital", que haberlo hailo, sino en su utilidad real como canales de comunicación horizontales que agilizan el debate científico antes de que los artículos pasen por los lentos procesos de revisión tradicionales.
Y como hay que predicar con el ejemplo, a continuación os dejo mi perfil en ResearchGate y en Academia.Edu, además de una imagen de mi escritorio virtual en Symbaloo.
ResearchGate
Link a mi perfil y código Qr
https://www.researchgate.net/profile/Elsa-Bujanda-2?ev=hdr_xprf
Investigación 2.0 (Modulo VI) Conclusiones y reflexiones


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